Se trata de un interior de manzana grande y espacioso que ocupa casi la mitad de la manzana delimitada por las calles Rosselló y Rocafort.
Una gran plaza abierta y enjardinada con hileras de bancos y zonas de juegos infantiles ocupa la zona central, mientras que la parte alta de los jardines es más íntima y está resguardada por un pequeño bosque de árboles.
En estos jardines también se encuentra la biblioteca infantil Lola Anglada.