Cuando en el año 1992, la empresa cervecera Damm dejó las instalaciones que tenía, se vio la posibilidad de recuperar el espacio que había estado ocupado por la planta embotelladora y distribuidora.
El nuevo interior de manzana combina las zonas dedicadas a los juegos infantiles con los espacios de ocio enjardinados con naranjos, álamos, mimosas, tipuanas y palmeras.
Al bautizarlo con el nombre de Montserrat Roig, el Eixample rinde homenaje a una de las cronistas más importantes de la ciudad, así como a la persona que mejor supo hablarnos de la magia de los patios interiores de manzana del que fue siempre su barrio.