Este espacio, que años atrás había estado ocupado por dos fábricas metalúrgicas, aloja actualmente diversos equipamientos: una biblioteca, una guardería, una residencia para personas mayores y el Mercado de Fort Pienc, todos ellos integrados en un moderno edificio diseñado por el arquitecto Josep Llinàs.
En medio del interior de manzana, la plaza de Fort Pienc, cerrada al tráfico por la calle Ribes, se ha convertido en un espacio de encuentro para los vecinos del barrio y un lugar para disfrutar del ocio y la convivencia.